Reino de Karades
En un suave y cómodo lecho Lis durmió casi dos días enteros. Al despertarse, lo primero que vio fue a Riu mirando por la ventana de la espléndida habitación en que se hallaba.
—¿Estamos en Karades?
El muchacho asintió. Se sentó en el lecho, le acarició una mejilla.
—La reina quiere conocerte. Unas siervas vendrán a ayudarte. Te darás un baño, comerás algo e irás con ella.
—¿Este reino es enemigo de Arkhamis?
—No pienses en eso ahora, este reino nos ha recibido con hospitalidad