Reino de Nuante
Sentados en el lecho, Desz le peinaba el cabello a Lis con los dedos. Acababa de despertarla y contarle sobre Arua.
—¿Ya estás más tranquila?
Lis negó.
—Quiero verla.
—Aún no es tiempo, Lis, ella no está lista. No recibió ningún tipo de preparación, no le será fácil acostumbrarse a ser quien es ahora.
La joven era una Tarkut, igual como ella deseaba, pero ese no era el deseo de Arua, para ella no sería una bendición, sino un suplicio. El corazón de Lis no estaba en paz, claro q