Reino de Balai, aposentos del rey
Ulster bebía una copa del buen vino de Galaea sentado en su regio sillón junto al fuego de la chimenea. Lamentaba que las frías tierras de su reino fueran inhóspitas para las parras y no pudiera degustar de un buen vino engendrado en Balai. De seguro nada tendría que envidiarle al brebaje del que Barlotz tanto se jactaba, pues todo lo que Balai producía era superior al resto.
Lo único que su tierra no le había dado y que aceptaba de buena gana, además del vino,