Al día siguiente de su partida, la comitiva del rey Kert regresó a Galaea reducida a menos de la mitad.
—Había Dumas apostados en las fronteras, pero no eran nuestros —contó Riu mientras eran atendidas sus heridas.
—El traidor que los envió a Arkhamis ahora ha ido por Uratis. Acabamos con los suyos sin problema entonces, ¿por qué te han dejado en tal estado ahora? —preguntó Eriot.
A Riu le faltaba un brazo. Múltiples lesiones se repartían por el resto de su cuerpo también.
—No eran sólo ello