Reino de Arkhamis
La reina Alira se aferraba el vientre mientras con la otra mano sujetaba la de Daara. Le parecía que había sido ayer cuando su primogénita se movía dentro de su cuerpo. Qué agradable sensación era aquella, tener dos corazones, proteger al ser que se gestaba y con el que era una sola. Ahora su hija yacía inconsciente y le dolía el vientre.
De sus labios temblorosos una dulce melodía brotaba, era la canción de cuna con la que la princesita se dormía cada noche. Cuando dejaba de