Reino de Arkhamis
Sumido en la larga espera, Desz respiraba. No había nada más que pudiera hacer. No había planes que tramar ni venganzas que urdir. En el encierro, el tiempo había vuelto a detenerse, igual que sus anhelos. Esa era la clave para mantener la cordura y proteger su mente, así había sobrevivido en la cueva, congelado en el tiempo como las hierbas bajo el hielo.
Sólo debía esperar a que el general Magak honrara su promesa.
—Debe ser aquí, el espacio es pequeño, pero es la única opci