7. Renuncia a él
“¿Realmente quieres tener un hijo conmigo?” —esa pregunta no deja de repetirse en su cabeza sin tener una respuesta lógica y coherente ¿De verdad es lo que quería?
—¿Que pensaba mi padre al pedirme un heredero? —pregunta estrellando su vaso contra la pared sintiendo tanta rabia correr por sus venas que le cuesta mantenerse bajo control.
Justo en el momento en que el vaso se estrella contra la pared, Katiuska entra a la oficina sobresaltándose por el estruendo salpicando algunas pocas gotas de