27. La caida del telon
El aire en el vestíbulo de Roch Corporación era denso, cargado de una electricidad estática que presagiaba un desastre inminente. Víctor y Marcel entraron a paso firme.
La secretaria de Marcel, con el rostro pálido y las manos temblorosas, interceptó a su jefe antes de que llegara al ascensor privado.
—Señor Roch... por favor, tiene que ver esto. Es... es una emergencia —balbuceó, extendiéndole la tablet con los dedos engarrotados.
Marcel apenas tuvo tiempo de enfocar la pantalla antes de que s