Los pases del Sapphire dan mucho juego, sobre todo la noche en que las chicas me arrastran a la discoteca y sé que Dominic estará. Básicamente porque cuando esta mañana le he dicho que vendré, él me ha respondido que entonces nos veremos.
Por eso, en cuanto la música retumba bajo mis tacones y pedimos la primera ronda de alcohol gratis, yo ya lo estoy buscando en el reservado del piso de arriba. No está. Debe llegar en algún momento entre nuestra tercera ronda de bebidas y nuestro viaje al baño