En efecto, Dominic no está en la habitación cuando salgo del baño, pero ha abierto la ventana. Un alivio, aunque cuando me tumbo en la cama y cierro los ojos soy incapaz de dormir hasta bien entrada la madrugada.
---
Por la mañana soy todo un cuadro y necesito otra ducha más para despejarme. No recuerdo lo que metí ayer en mi mochila, pero ahora veo que tendré que volver a ponerme el mismo vestido de ayer y mis zapatillas. Y apenas he traído maquillaje para camuflar las ojeras y las marcas de c