Dominic me ha dado las llaves nuevas de mi piso por el tema de la cerradura. Estar aquí después de todo el día de ayer se siente raro, sobre todo porque huele a limpio como no olía antes, y las flores de Dylan que dejé sobre la mesita no están, ni el vaso roto, ni Bobby.
Mientras pongo a cargar el móvil pienso en hacer carteles, aunque mi única foto decente del gato sea con gorros navideños del año pasado. Me estoy descalzando cuando llaman al timbre y me arrastro a la puerta. Son Lena y Gema,