Savannah Pérez
Trago al ver a dónde llegamos, veo alrededor y en definitiva es una zona lujosa, el carro se estaciona justo a un enorme edificio, entramos al estacionamiento que queda en un sótano y es el portero de este quien se encarga de abrir la puerta, arrugó mi entrecejo un poco confundida.
Me bajo y alzó mis cejas al ver todos los carros lujosos que hay aquí, Burka se coloca detrás de mi y señala la entrada — Bienvenida a tu nuevo hogar.
No digo nada, suspiro, me va tocar trabajarle