Savannah Pérez
Las clases comienzan, la rutina ya atareada que traía se me multiplica, el en restaurante de Cata me ayudan con el horario, Pero Burka tiene razón, no estoy rindiendo, el trabajo, la universidad y las horas con el me están consumiendo.
—Hola guapa! ¿Cómo amaneció ese cuerpo trabajador? — Es Chelsea, una chica de salón de clases, ha Sido súper buena onda conmigo, me acogió desde el primer día, deduciendo que era extranjera y que me veía super perdida y nerviosa.
—Hoy mejor, aye