El cuerpo completo se me tensó apenas escuché la voz de Julián detrás de nosotras.
Mariana también se quedó inmóvil.
El silencio cayó pesado sobre el pórtico mientras yo giraba lentamente la cabeza hacia la entrada de la casa. Julián venía saliendo junto a Raúl y la sola presencia de ambos cambió completamente el ambiente. El aire pareció volverse más denso, más difícil de respirar.
Raúl llevaba las manos dentro de los bolsillos del pantalón y caminaba con esa tranquilidad peligrosa que siempre