—Arya, querida nuera convence a Tamara o habla con Adrián, por piedad, te lo pido, somos familia.
Anna estaba a punto de arrodillarse a mis pies.No me pude contener, una carcajada brotó de mi garganta.
Maximiliano y Tamara voltearon a ver al mismo tiempo, no podían creer mi reacción.
Caminé hacia el centro del salón. Me detuve frente a la Anna , mirándola con una sonrisa ladina que mostraba todos mis dientes.
—Vaya, vaya... Al fin se asoma la verdad, yo lo sabía, Gael me lo confirmó.
—¡Arya