POV Arya.
Si algo admiro de Maximiliano es su capacidad de contener el sufrimiento.
Allí estaba enfrente de mí con expresión serena.
—Lo que hiciste es despreciable. Te entregaste a él por venganza.
Traté de jalar mi brazo, pero su agarre era firme y su mirada me desafiaba.
El hombre sereno y predecible había desaparecido por completo; el que estaba frente a mí parecía un reflejo exacto de Gael.
—Aunque se justifica —continuó. —Entiendo por qué lo hiciste. Conozco el efecto que él tiene en la