Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunos días habían pasado desde que Vereda decidió aparecer en la mansión. Isabella pidió a Marta que no contara a la señora Antonella lo que había ocurrido y todo permanecía igual. Lorenzo continuaba ignorando a Isabella, actuando como si aquel beso en el jardín hubiese sido un error y, con cada día que pasaba, Isabella se convencía de que quizás realmente lo había sido.
Fue en una tarde de jueves cuando nuevos aires surgieron en la mansión Velardi.
La prima de Isabella llegó a la mansión Velardi en una tarde en la que el aire traía el perfume dulce de las madreselvas del jardín. Beatriz había ido a la ciudad a resolver unos asuntos a pedido de la abuela y decidió visitar a la prima, a quien hacía mes







