Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl camino de vuelta a casa transcurrió envuelto en un silencio espeso. Aurora dormía en el asiento trasero, la cabeza ligeramente inclinada hacia un lado, los cabellos rubios enmarcando su carita serena. La niña sonreía incluso dormida, y aquel pequeño gesto bastaba para llenar a Isabella de una ternura inmensa… y, al mismo tiempo, de una angustia que no lograba explicar.







