Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación de huéspedes aún estaba sumergida en un silencio casi sagrado, como si el propio aire se hubiera desacelerado para acompañar el ritmo de los dos. La luz plateada de la luna atravesaba las cortinas translúcidas, proyectando suaves dibujos en el suelo, iluminando la cama deshecha, el edredón arrugado, las sábanas desordenadas, testigos silenciosos de una noche que había sido de el







