Mundo ficciónIniciar sesiónHabían pasado algunos días desde la boda de Lorenzo e Isabella. Dona Flora y Beatriz habían decidido quedarse en la mansión de los Velardi hasta que Isabella diera a luz.
La tarde caía lentamente, tiñendo el cielo de tonos anaranjados que se reflejaban en los altos ventanales del café donde Beatriz y el doctor Stefan






