Mundo ficciónIniciar sesiónHabían pasado algunos días desde la boda de Lorenzo e Isabella. Dona Flora y Beatriz habían decidido quedarse en la mansión de los Velardi hasta que Isabella diera a luz.
La tarde caía lentamente, tiñendo el cielo de tonos anaranjados que se reflejaban en los altos ventanales del café donde Beatriz y el doctor Stefano habían quedado en encontrarse. El ambiente era acogedor: mesas de madera clara, plantas colgantes en el techo, una música suave de fondo y el aroma del café recién hecho mezclado con el dulce perfume de vainilla de los pasteles exhibidos en el mostrador.Beatriz llegó unos minutos antes, como de costumbre. Vestía un vestido ligero, floral, que realzaba el tono cálido de su piel y dejaba los hombros a







