Mundo ficciónIniciar sesiónEl chófer aguardaba en el coche negro, a un lado de la mansión. Lorenzo cruzó el patio con pasos firmes, pero en el fondo aún sentía en el pecho el calor del beso que le había dado a Isabella instantes antes. Era como si, cada vez que se alejaba de ella, el mundo perdiera un poco de color… pero el simple pensamiento de volver a verla lo impulsaba hacia adelante.







