Mundo ficciónIniciar sesiónLorenzo empujó la puerta principal y entró en la mansión con un peso invisible sobre los hombros. La noche ya había caído hacía horas, y el aire fresco del exterior no fue suficiente para disipar la tensión que arrastraba desde la oficina. Aquel día había sido una sucesión de reuniones interminables, contratos que firmar y decisiones que tomar, pero nada era capaz de afastar la







