Mundo ficciónIniciar sesiónLa oficina estaba en silencio.
Demasiado silencio para el gusto de Denisse.
Las luces blancas del edificio iluminaban el escritorio repleto de carpetas abiertas, la pantalla del ordenador mostraba líneas de tiempo, nombres subrayados, flechas mentales que solo ella parecía entender. Afuera, la ciudad seguía despierta, pero allí dentro el mundo parecía haberse detenido, como si esperara a que ella dijera la última palabra.
Denisse apoyó los codos sobre la mesa y se pasó las manos por el rostro.
Habían fallado en algo. No en el plan —ese había funcionado—, sino en anticipar *quién* estaría dispuesto a llegar tan lejos.
Cerró los ojos un segundo y comenzó a repasar.
La fiesta.
La información falsa.
Las rutas alteradas.
El movimiento interno.
—No fue un improvisado… —murmuró pa







