Habían pasado dos años desde que Denisse White desapareció antes del amanecer, dejando atrás una casa silenciosa, un compromiso roto y un hombre que nunca admitiría cuánto la había esperado. Noah Winchester aprendió a seguir adelante, no porque quisiera, sino porque no le quedó otra opción. Su madre, Margaret, había enfermado en los últimos meses, y la fragilidad creciente de la mujer lo empujaba una y otra vez a aceptar decisiones que antes habría rechazado sin pensarlo. Entre ellas, su compro