William casi no necesitó decir nada. Con solo colocar la mano en la cintura de Denisse y deslizar su saco sobre sus hombros, fue suficiente para que la multitud comprendiera que la noche había terminado para ellos. Los fotógrafos se apartaron, los murmullos siguieron sus pasos como ecos y Noah sintió que su cuerpo entero se tensaba cuando vio al abogado guiarla hacia la salida.
Intentó ir tras ellos.
—William —llamó, con la voz grave y cargada de un enojo que no logró disimular.
El abogado se d