Mundo ficciónIniciar sesiónEl penthouse respiraba quietud. La clase de silencio tibio que solo aparece después de un día demasiado intenso para procesarlo despiertos.
Marcus estaba sentado al borde de la cama, descalzo, con los codos sobre las rodillas y la mirada fija en las dos figuras dormidas frente a él.
Melissa, agotada por la emoción de la ecografía, ten&i







