Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó despacio, tibio, como si la ciudad se apiadara por un día del ruido y del caos.
Marcus abrió los ojos con la primera luz que se filtraba por las cortinas. No recordaba la última vez que había despertado con el corazón tan tranquilo y, a la vez, tan lleno de algo que no sabía nombrar.
Durante unos segundos permaneci&oac







