Mundo ficciónIniciar sesiónMarcus no llegó directo. Caminó con los gemelos durante casi una hora, siguiendo senderos que ya conocía de memoria, pero que esa tarde parecían distintos. No estaba perdido; estaba conteniéndose. Cada paso era una forma de retrasar lo inevitable, no por miedo, sino por respeto. Decirle a Laila lo que Clara acababa de hacer no era una simple conversación: era lanzar una piedra a un lago que apenas comenzaba a recuper







