El correo llegó a las 6:47 de la mañana.
Marcus lo vio apenas abrió el laptop, con el café aún humeante sobre la mesa y la ciudad despertando al otro lado de los ventanales.
El asunto decía simplemente:
“Re: Sobre la entrevista.”
Su pecho se tensó.
Durante un segundo, pensó en no abrirlo enseguida.
Pero la ansiedad ganó.
Hizo clic.
La pantalla se llenó con las palabras de ella.
Buenos días, señor Blackthorne.
No esperaba recibir un mensaje suyo, y confieso que me tomó por sorpresa.
He leído su