La medianoche llegó despues la vivista de Lilian Ardenne, un pasado que se negaba a retirarse, pero que Lysandra, Luna de la manada de Hierro se negaba a volver a recibir en su vida.
El viento se deslizaba entre los árboles con un murmullo bajo, casi inquietante. En la casa principal, todo estaba en silencio.
Los gemelos dormían profundamente, su madre los vió dudar, reír, incluso llorar entre sueños, pero finalmente cayeron rendidos.
Pero antes de que el sueño venciera por completo a la pequeñ