Antorchas encendidas bordeaban el gran claro ceremonial. Estandartes de distintas manadas ondeaban bajo el viento nocturno. El bosque entero parecía contener la respiración.
Era el día. Ese día especial que quedaría escrito en la mente de los lobos que contarían la historia en el futuro, la llegada de una simple humana que le cambió la vida a un lobo dándole la familia que tanto anhelaba.
El casamiento de Kael Vyron y Lysandra Ardenne sucedería hoy.
Todos los alfas y lunas habían acudido. Era