—Di tu verdad, loba —indicó uno de los Antiguos.—Dinos tu nombre ante todo. Ya que El Alfa ha demostrado que no posee tal cicatriz...lo estamos viendo todos los presentes.
—No la tiene ...NO...NO PUEDE SER.......—la mujer miró a su hermano y agachó la cabeza, una pequeñas lágrimas cayeron.
—Su nombre es Talia, y yo soy su hermano Thiago. —respondió el lobo que la acompañaba; su mirada había cambiado de conciliadora a un poco hostil en cuestión de minutos.—Ella no miente...yo no lo permitiría..