Por la tarde, después de ir a buscar a Nyra a la escuela, Lysandra pidió hablar con el señor Kael. Se lo comunicó a Sebastián, su beta, apenas cruzó el umbral de la casa, todo parecía en orden a pesar de las circunstancias acontecidas, hubiera imaginado que todo estaría mas alborotado..pero no.
Sebastián la observó con atención, como si intentara leer entre líneas.
—¿Cómo estás? ¿Las cosas marchan bien con la niña? —preguntó—. Después de lo que ocurrió esta mañana…
Lysandra asintió despacio.
—Está más tranquila. La escuela ayudó mucho. Los maestros supieron contenerla mejor de lo que imaginé, es una escuela maravillosa la que tienen aquí.
—Me alegra oírlo —respondió él—. Aunque debo advertirte que quizá la reunión que pediste no pueda concretarse hoy. El señor Kael está… ocupado.
Lysandra dudó un instante antes de hablar. Eligió con cuidado sus palabras.
—¿Qué se ha hecho con el padre de Nyra? —preguntó al fin.
Sebastián endureció la mirada apenas un segundo.
—No te preocupes por Marc