ADRIÁN
El postre queda a medio comer, olvidado sobre la mesa, como si ya no perteneciera a esta noche.
Luciana y Joseph Bennet.
Sus abuelos.
Ambos lloran desconsolados, aferrados al marco como si en él sostuvieran lo último que les queda de su hija. No hay palabras capaces de contener tanto dolor acumulado durante años. Solo sollozos rotos, culpa, ausencia… todo desplomándose de golpe ante una verdad cruda que los alcanza sin previo aviso.
Bianca se refugia en mí. Su cuerpo tiembla y la aprieto