BIANCA
Con Aurora salimos a buscar el vestido. Tenía que ser elegante, formal… pero también mío. Victoria fue implacable hasta dar con el indicado; luego se marchó a ver a Francis para encontrarse con Adrián, dejándome a solas con Aurora.
Ella se encarga de maquillarme con cuidado, sin exagerar: piel luminosa, ojos suaves, labios en un tono delicado. Acomoda mi cabello con paciencia, como si cada gesto fuera una forma de tranquilizarme. Austin camina apoyado del sillón, observándonos con curios