ADRIAN
La cena avanza con comentarios tediosos de inversiones, fusiones y proyecciones. Bianca se mantiene serena, observando, respondiendo con educación cuando corresponde. Pero noto que aún está tensa y eso es porque es el centro de atención, demasiadas miradas encima, demasiada curiosidad a su alrededor.
Y entonces, justo cuando pienso que la velada conseguirá mantenerse tranquila…
Aparece ella.
Natalie Leblanc, directora del área financiera. Una mujer inteligente… y venenosa cuando quiere. Hace muy bien su trabajo, razón por la cual se ha ganado el puesto que ocupa. En más de una ocasión intentó acercarse a mí, pero jamás la tomé en serio. Sin mencionar que, en ese entonces, era la confidente de Carla.
Se sienta a nuestra derecha, con una copa en la mano y una sonrisa demasiado afilada para ser amable.
Su mirada se posa en Bianca. La analiza… como quien encuentra un vestido barato mezclado entre prendas de diseñador.
—Así que tú —dice ella, con voz dulce como un cuchillo— eres Bia