MARGARET
Observo al inútil novio de mi hija desde el otro extremo de la sala y siento una mezcla desagradable entre rabia y decepción. Susy prácticamente se arrastra detrás de él buscando atención, cariño, cualquier gesto miserable que le haga sentir importante, mientras él apenas la mira.
Y eso me enfurece.
Porque no la crie para eso.
No la crie para convertirse en una mujer necesitada de amor, dependiendo emocionalmente de un hombre que claramente no la quiere ni la respetará jamás.
Intenté e