NARRADOR OMNICIENTE
La sangre comenzó a extenderse sobre la camisa de Christopher casi de inmediato, tiñendo la tela de un rojo cada vez más oscuro.
—¡Papá! —gritó Christian, dejándose caer de rodillas a su lado.
Christopher apretó los dientes mientras llevaba una mano hasta el costado para intentar contener la hemorragia. Cada respiración se volvía más dolorosa que la anterior.
—No... no te detengas... Vete...
Christian negó con fuerza.
—No pienso dejarte aquí. Nos vamos los dos.
Sin esperar u