Capítulo 22 – Lo que permanece despierto
El mundo no terminó.
Lucía abrió los ojos esperando ruinas, grietas en el cielo, una señal inequívoca de que había cometido un error irreversible. Había pasado su vida oyendo que romper un ciclo siempre traía castigo. Sin embargo, el valle seguía allí, respirando con la paciencia de lo que ha sobrevivido a muchas promesas.
El amanecer era limpio, casi indecente en su normalidad.
La niebla se retiraba de los campos con lentitud, y el canto de los insecto