Marina llegó a la cocina con Diana; al poco rato Renata se les unió. Honestamente, Marina no tenía la receta secreta para que sus hijas se llevaran bien; por el momento solo haría lo que ella considerara mejor. Ya con terapia, esperaba que la doctora les pudiera dar una guía más sabia.
Mientras aquello sucedía, ella solo se enfocaría en que sus hijas tuvieran la mente ocupada para no agarrarse a golpes.
—Diana, cariño, saca la harina y los demás ingredientes para hacer hot cakes. —dijo Marina si