Aquella pareja se dejó llevar por todo lo que en ese momento sentían; cómo pudieron llegar a su habitación en el hotel. Ahí continuaron con lo que habían iniciado en aquel alejado jardín.
Por vez primera, Marina había dejado de lado los recuerdos con Esteban y las cosas que ella hubiese deseado vivir con él. En esta ocasión, Marina era quien estaba haciendo suyo al hombre que tenía bajo sus piernas y, honestamente, no le estaba causando ningún conflicto hacerlo.
En ese momento, el pasado ya no p