Capítulo 179: Ella era suya y él era de ella.
Marina se aferraba a los labios del hombre que siempre debió estar en su vida, mientras que él solo podía dejarse llevar por lo que aquella joven mujer le provocaba.
Era verdad, ya no eran unos niños, ya no trepaban a los árboles frutales y luego no sabían cómo bajar. Hoy día eran un hombre y una mujer que habían crecido lejos el uno del otro.
En este momento, no importaba el tiempo, no importaban los errores, no importaba quién había hecho qué; solo importaba lo que sentían mutuamente, solo imp