Sebastián vio cómo dos pares de ojos se clavaban en él y dijo:
—Corazones, ustedes no se van a quedar chiquitas toda la vida; aunque yo desearía que así fuera, no será posible y eso me lleva a lo siguiente.
Sé que han pasado por cosas muy fuertes en menos de dos años, sé que son unas niñas muy inteligentes y cuando crezcan quiero que sepan elegir bien a quién dejarán entrar a su corazón. Sé perfecto que no soy el más indicado para decirles qué hacer, pero sus papás por el momento atraviesan por