—Creo que sí lo atraparon—respondió Julia mirando a Andrés. —¿Llevaste a Carlos a la policía?
Andrés respondió fríamente: —Sí, lo llevé.
Julia asintió. —Ya está en la policía.
Andrés miró a Daniel sin emoción y dijo: —Ya la viste, ahora déjala descansar. Acaba de despertar y necesita reposo.
Daniel no era tonto. Se levantó para irse.
Andrés lo acompañó fuera de la habitación. En cuanto se cerró la puerta, miró fríamente a Daniel. —¿Qué pretendes con ella?
—¿Qué podría pretender?—respondió Daniel