Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 13
El Clímax del DesastreEl sol se había puesto, y la casa de mis padres, que hacía solo unas horas parecía un campo de batalla emocional, ahora era nuestro refugio.El gato de la abuela, el fiel guardián de la moralidad, había abandonado su puesto y se había quedado enroscado en una de las almohadas navideñas del sofá roncando ruidosamente.La tentación, ahora, no tenía un chaperón peludo que la detuviera.






