91. Bajo las sábanas (T2)
Helios movió sus manos con seguridad hacia sus caderas, sujetándola con firmeza. Mientras su boca continuaba devorando sus pechos, su lengua jugueteaba con sus pezones, provocando que Herseis se arquease involuntariamente bajo su toque. Sentía que su cuerpo se convertía en un campo de tensión creciente, como si cada embestida de su lengua o cada caricia de sus dedos la empujara más allá del borde del control.
Con un movimiento ágil, deslizó una mano hacia abajo, acariciando sus muslos, separánd