92. La expectativa (T2)
El ritmo aumentó. Las manos de Helios sujetaban firmemente las caderas de Herseis, empujándola hacia él, marcando el compás de cada acometida. Los gemidos de ambos se entrelazaban, creando una melodía privada que resonaba entre las paredes de cristal de la ducha.
—Ah... ah... Helios... —jadeaba Herseis, sintiendo cómo su cuerpo se arqueaba más hacia él. Sabía que estaba cerca del clímax, pero también sentía cómo él controlaba el momento, estirando cada segundo de placer hasta llevarla al límite