Valentina
Bianca y Lorenzo se quedaron detrás, listos para comenzar lo que él llamó "un entrenamiento básico", aunque sabía que en su mente ya tenía un plan riguroso para convertir a Bianca en algo más que una víctima.
El camino hacia la casa segura en la ciudad fue tranquilo. Shadow conducía con la misma expresión impenetrable de siempre, pero había algo en la rigidez de sus hombros que delataba su tensión.
Nicola, a mi lado, estaba inmerso en sus pensamientos, con la mirada fija en el paisaje