Valentina
Al otro lado de la línea, podía escuchar a mamá gritar emocionada.
Su voz aguda cortaba en el fondo de la conversación, ignorando por completo la furia de papá.
—¡La fiesta de los Moretti! —exclamó ella. —Vamos a ir, ¿verdad? ¡Por fin, Palermo y sus grandes fiestas!
—¿Eres tan idiota que no entiendes lo que significa? —continuó mi padre, su tono cada vez más agresivo. —¡No quiero que nos vean involucrados con ellos!
Cerré los ojos un segundo, intentando bloquear sus gritos, pero era i