Nicola
El sonido de las voces en la sala era distante.
Frente a mí, los proveedores seguían hablando de cifras, de cargamentos y entregas. Mi mente debería estar al cien por ciento enfocada en la conversación, en las rutas que tomaríamos y en los detalles de las transacciones.
Pero no estaba ahí.
Mis pensamientos volvían una y otra vez a ella, como lo había estado haciendo durante toda la maldita mañana.
Me obligué a mirar los papeles que estaban sobre la mesa. Podía ver los números y gráficos